sábado, 8 de junio de 2013

GASOLINE ALLEY


Tonadas folk y rhythm and blues, viejos y nuevos números de rock 'n' roll, temas propios y ajenos; la fórmula ya era conocida cuando Rod Stewart presentó su segunda obra en solitario en 1970, de hecho, era la misma que la de su debut, An Old Raincoat Won't Ever Let You Down. Sin embargo es en este álbum donde esa fórmula, transmutada en alquimia, alcanzará la perfección; con una pléyade de músicos entre los que se encuentran sus compinches de los Faces (junto a los que debutará ese mismo año con First Step) el vocalista nacido en Londres da rienda suelta a esa vívida, espontánea y emocional forma de interpretar. Ya sea revisando el "It's All Over Now" de Bobby Womack -ejemplificando cómo deberá sonar el rock&roll durante esa década-, envolviendo de delicadas texturas acústicas "Only A Hobo" (una de las mejores incursiones en el cancionero dylaniano de todos los tiempos), tributando ahora a Elton John ("Country Comfort") ahora a Steve Marriott ("My Way Of Giving") o sonando a los "viejos" tiempos del Jeff Beck Group ("You're My Girl") una embriagadora euforia envuelve cada canción. Pero es la canción que le da título sobre la que gravita todo el disco; firmada por Rod Stewart y Ron Wood es ésta una composición que en nada tiene que envidiar a la icónica "Maggie May", una conmovedora mirada a unos tiempos de adolescencia ya muy lejanos que valdría por toda una carrera  sino fuera porque Gasoline Alley -el álbum- abría una trilogía que aún a día de hoy brilla con una fuerza inusitada pasados ya más de cuarenta años.

martes, 4 de junio de 2013

FAT ALBERT ROTUNDA


Registrado en los famosos estudios de Rudy Van Gelder en Nueva Jersey, Fat Albert Rotunda supuso el primer álbum de Herbie Hancock para Warner Bros. Records. Publicado en 1969 presentaba siete composiciones originales que nacen tras la petición de Bill Cosby para que el ya ex-pianista de Miles Davis pusiese música a la banda sonora de un nuevo especial para televisión del cómico afroamericano; siete temas propios que supondrán su primera inmersión en sonoridades funk -a las que no volvería hasta su millonario Head Hunters- y para los que contaría con la participación de Joe Henderson (saxo tenor y flauta), Johnny Coles (trompeta), Garnett Brown (trombón) y una base rítmica formada por Buster Williams y Tootie Heath, bajo y batería, respectivamente.

"Wiggle-Waggle" -algo así como "contoneo"- no podría tener un título más acertado pues eso es precisamente lo que provocan durante sus casi seis minutos de duración su infecciosa línea de bajo y el infatigable ritmo de la batería de Heath. El siguiente tema, "Fat Mama", transmite como pocos la alegría de unos músicos pasándoselo en grande, con el piano eléctrico de Hancock jugueteando continuamente con los riffs de la sección de metales. Y si hasta ahora el disco transitaba por una misma senda, "Tell Me A Bedtime Story" cambia el tono hacia una atmósfera relajada y ensoñadora, vehículo perfecto para que Joe Henderson pinte esa atmósfera con los colores que se derraman por las notas de su flauta. La cinemática "Oh! Oh! Here He Comes" nos vuelve a plantar en medio de una calle de Harlem por la que transitar hasta llegar a la única pista acústica del disco, un bellísimo cuento en forma de balada con nombre de mujer: "Jessica". Cierran el círculo, el tema homónimo y "Lil' Brother" que con su "funkadelica" guitarra (no acreditada) hacen de Fat Albert Rotunda carne de sampleo.

Si bien para su siguiente proyecto alrededor del bautizado como Mwandishi Sextet la música del autor de "Watermelon Man" mutaría en una propuesta tan compleja como críptica -aunque siempre estimulante-, el disco que hoy traemos no debería ser tenido en cuenta sólo por suponer la primera incursión eléctrica, vía Fender Rhodes, de Herbie Hancock sino por el deleite que implica asistir a semejante derroche de ritmo; y,  ¿no debería ser ese - el disfrute- el objetivo primordial de todo arte?


viernes, 17 de mayo de 2013

LA MUSA DEL 'JANGLE'

El Town Hall de Nueva York, 1963; la chica acude junto a sus amigos de Peter, Paul & Mary para contemplar la actuación de un tal Bob Dylan. La primera parte del concierto, basada en viejas canciones de blues, no la impresiona demasiado, desde pequeña su ecléctica dieta musical estuvo repleta de música gospel, blues y R&B, como corresponde a una ávida coleccionista de material de artistas como Bobby Blue Bland, Jimmy Reed o Ray Charles. Pero al dar comienzo la segunda parte algo cambia, "The Times They Are A-Changing", "With God On Our Side", "Masters Of War",... -esto es algo nuevo- piensa la chica, -tengo que conocerlo-. Tiempo después, con el acetato de "Tomorrow Is A Long Time" en las manos, desembarca en las oficinas de su discográfica -quiero grabar un álbum con canciones de este Dylan-, la respuesta: definitivamente NO.

Jackie DeShannon, nacida Sharon Lee Myers en Kentucky en 1944, llegó a este mundo con el veneno de la música en la sangre; así, desde mediados de la década de los 50 y bajo distintos nombres artísticos (Sherry Lee, Jackie Dee, Jackie Shannon) publica todo tipo de canciones, desde tonadas adolescentes a country hasta que una versión en clave rockabilly del tema "Buddy" -no hace falta decir dedicada a quién- llama la atención de todo un Eddie Cochran. Animada por él, en 1960, nuestra protagonista se traslada a California donde firmará un contrato como intérprete y compositora con el sello Liberty y su editora musical, Metric Music. Ya como Jackie DeShannon conoce en Los Ángeles a Sharon Sheeley, compositora como ella y, curiosamente, antigua prometida del propio Cochran; juntas inician una prolífica travesía como tándem compositivo que durará dos años y en la que podemos encontrar algunos de los mayores hits de Brenda Lee, así como de Rick Nelson o "La Reina Del Soul De Nueva Orleans" Irma Thomas.


Dado que Liberty no oculta que prefiere potenciar la faceta de escritora de Jackie ésta se dedica a registrar demos de sus canciones junto a una banda de estudio en la que encontramos gente como Billy Preston, Leon Russell, James Burton, Glen Campbell y Hal Blaine. De todas maneras, los singles a su nombre van llegando y de nuevo nos situamos en 1963. Hace unos meses que se han cruzado en su camino el productor Dick Gassler y un arreglista y compositor de nombre Jack Nitzsche; escrita a seis manos aunque -cosas del mundo del espectáculo- acreditada únicamente a éste y Sonny Bono grabará la maravillosa "Needles And Pins" que se convertirá en todo un Nº 1 en Inglaterra en la posterior versión de los Searchers (y rescatada la década siguiente por los Ramones). Si "Needles And Pins" se antoja una grabación seminal aún más lo será la de "When You Walk In The Room", original de la misma Jackie. Liberty se había negado a dar luz verde a su disco dylaniano pero Jackie había sido uno de los primeros artistas -hombre o mujer- en darse cuenta que el pop podía ser algo distinto y así, con el nuevo sonido que salía de ese particular rasgueo de las guitarras, se convertiría en pieza clave influyendo en la nueva hornada de grupos que estaban surgiendo a ambas orillas del Atlántico y asentando las bases para el nacimiento del llamado folk-rock.



En 1964 formará una nueva y efímera dupla compositora con otra joven promesa, Randy Newman, de la que saldrán canciones como "Hold Your Head High" y "She Don't Understand Him Like I Do". Y ese verano recibe la clase de oferta que no puedes rechazar, los Beatles la han elegido para que ejerza de telonera en su primer tour americano durante los meses de agosto y septiembre, gira para la que se llevará a Ry Cooder como mano derecha. Debido al éxito que The Searchers cosechan con las sucesivas versiones que han grabado de sus temas el nombre de Jackie DeShannon comienza a ser reverenciado en las Islas; volará entonces a Londres -con un puñado de nuevas composiciones bajo el brazo- para unas sesiones de grabación en las que contará con la participación de un incipiente músico de sesión de nombre Jimmy Page. Con el futuro Yardbird a la guitarra acústica graba joyas como "Don't Turn Your Back On Me" entablando una gran amistad (la leyenda cuenta que "Tangerine", del Led Zeppelin III, está dedicado a ella) que les lleva a componer juntos un puñado de temas mientras Marianne Faithfull asalta las listas tanto de Inglaterra como de EEUU con su recreación de "Come And Stay With Me".


De nuevo en casa Jackie consigue entrar por primera vez en el Top 10 de la mano de Burt Bacharach y Hal David gracias a esa brillante oda pop que es "What The World Needs Now Is Love".


A estas alturas es una presencia habitual en el ambiente de clubes de Los Ángeles donde ha tomado bajo su protección a una nueva banda que está dando que hablar desde los mismos escenarios de Sunset Strip. Es la primavera de 1965, los Byrds ejercerán de grupo de acompañamiento en la grabación del nuevo single de su máxima valedora, "Splendor In The Grass", y será el mánager del grupo de McGuinn y compañía, Jim Dickson, quien insista para que incluyan un tema suyo en su álbum debut en reconocimiento a ese apoyo. La inédita "Don't Doubt Yourself, Babe" pertenecía a un disco que corría entre los miembros de la industria discográfica y que recogía doce temas en forma de demos que DeShannon había registrado con el único acompañamiento de su guitarra.




Llegados a este momento -y en un alarde de personalidad e independencia- decide hacer un parón en su carrera para cumplir uno de sus sueños e ingresar en un instituto angelino donde cursará estudios de arte.

En 1967 el mundo de la música ha cambiado radicalmente pero esa niña que se había puesto por primera vez ante un micrófono con dos años y medio tiene ahora 23 y ha madurado como escritora e intérprete; grabará soul de la mano de Bobby Womack, dejará para la posteridad una cruda y sentida versión de "The Weight" y con su disco Laurel Canyon prefigura, con su mezcla de folk-rock y blue-eyed soul, el sonido soft-rock que marcará la Costa Oeste en los años venideros, convirtiendo, con temas como el homónimo "Laurel Canyon" o "Holly Would", ese enclave en un paisaje mítico adelantándose al Ladies Of The Canyon de Joni Mitchell.


Otros hicieron más ruido, aunque éste pronto se convirtiera en un vago rumor, pero el paso de Jackie DeShannon por la que algunos llaman "La Década Prodigiosa" merecería algo más que una acotación al margen puesto que su huella, decididamente indeleble, quedó firmemente marcada en el suelo para quien quisiera seguir su rastro.

viernes, 19 de abril de 2013

EL 'SOUTHERN SOUL' ESTÁ DE LUTO


Esta semana nos dejaba, a la edad de 76 años, el compositor e intérprete George Jackson. Nacido en Greenville, Mississippi pondría su pluma al servicio de gigantes del soul como Wilson Pickett, Clarence Carter o mi adorada Candi Staton (aunque de su talento también se servirían músicos como Bob Seger para el que escribiría, no lo olvidemos, ese himno titulado "Old Time Rock & Roll"). Y aunque las enciclopedias se centrarán en su carrera como songwriter desde aquí queremos poner en valor sus cualidades como cantante puesto que si bien no era una de esas voces forjadas al rojo vivo como las de Otis Redding o el propio Wicked Pickett sí estaba dotado de una finísima y elegante voz, la cual ponía al servicio de una innata capacidad interpretativa. 

Descansa en paz, George...



viernes, 12 de abril de 2013

PACIFIC OCEAN BLUE


Dennis Wilson, el batería de los Beach Boys, el surfista del grupo, el espíritu libre, el juerguista mujeriego que se bebería la vida en dos tragos; pero también el único que entendió a su hermano Brian, el amante de los niños y, para el que estuviera atento, el motor creativo detrás del maravilloso Sunflower -esa joya que responde al nombre de "Forever" lleva su firma- resultó ser el primer miembro del grupo californiano en entregar un disco en solitario. El año 1977 sería el elegido para alumbrar unas canciones que poco tenían que ver con "Surfin' USA" o "California Girls"; partiendo de los acordes y las melodías casi tímidas de su piano y tomando como base una voz quejumbrosa, rota, los doce temas de Pacific Ocean Blue (de la inicial "River Song" -de épicos y gozosos coros- a la elegíaca "End Of The Show") se ven azotados por interludios y arreglos ahora de cuerda, ahora de viento o por ominosas líneas de sintetizador que van dejando su huella en ellas -y de paso en nosotros- como la marea que deja su marca en la orilla de una playa.

Canciones con ecos de gospel, de blues y, por supuesto, de rock y pop californianos que cuentan con la rara capacidad de sonar tan antiguas como modernas (¿no daría su brazo derecho Jeff Tweedy por componer algo como "Thoughts Of You"?)  y que dejan al oyente con la inequívoca sensación que le han abierto la ventana a un doble paisaje: uno exterior salpicado de mansiones a pie de playa y colinas bajo las que ruge el oleaje del mar y, más importante, otro íntimo e interior, de cantos a la naturaleza, reproches y súplicas de un perdón quizás no merecido, una ventana que nos ha permitido atisbar los estertores de un amor vivido al límite. Vida y dolor, en definitiva gravitando en el universo de unas canciones diríase creadas con el vago recuerdo del último crepúsculo o con las primeras luces del día filtrándose entre los pliegues de una cortina que hasta ese instante nos ocultaba del mundo; quien sabe si la misma cortina que impediría ver la infinita belleza de Pacific Ocean Blue relegándolo a la injusta etiqueta de álbum "perdido" que ostentaría durante demasiado tiempo.


viernes, 5 de abril de 2013

FIRMADO: MANN & WEIL


No hay dos sin tres así que hoy es el turno de unos nuevos apellidos ilustres: Mann y Weil; otro matrimonio que al igual que los anteriores homenajeados entraría a formar parte del panteón de la música popular desde su cubículo en el Brill Building. Si las canciones de la pareja Goffin/King iban directas al corazón y las de Ellie Greenwich y Jeff Barry se dirigían a las entrañas (y a la cadera), las del binomio que formaron Barry Mann y Cynthia Weil -sofisticadas y atentas al comentario social- apelaban al cerebro del oyente.




martes, 2 de abril de 2013

FIRMADO: GREENWICH & BARRY


El hueco entre la explosión del rock en los 50 y la aparición ya en la década siguiente de artistas "totales" como Dylan, los Stones o The Beatles fue ocupado por una serie de combos femeninos que recogieron la pulsión adolescente que avivara la llama de ese primigenio rock 'n' roll para encender unas canciones llenas de tragedia, drama y pasión. Inolvidables girl groups como The Crystals, The Shangri-Las, The Ronettes o The Chiffons cuyos nombres irán eternamente entrelazados con los de los protagonistas de hoy, Ellie Greenwich y su marido Jeff Barry, otra pareja con un lugar privilegiado en el olimpo de los compositores... Joey Ramone me daría la razón!!!